Archivos por etiqueta: Mei Lan

Ensoñaciones II

Pasearé mi lengua por tu mandíbula ascendiendo lentamente por tus marcados pómulos. Beberé las lágrimas de placer y dicha de tus ojos mientras oigo tu acelerada respiración. Te acariciaré con mis pechos, urgentes y tensos rozando con ellos tu sexo alerta mientras mis manos llenan las aberturas de tu cuerpo. Irás ascendiendo, poco a poco, hinchándose

Palabras

Hay palabras que llenan los espacios pero resultan vacías, rotas, sinsentido…   Hay palabras que no se dicen y nos dicen tanto… . . .  Prefiero las palabras que no me cuentas, las palabras que escondes, las palabras que callas.   Prefiero aquellas que están detrás de tus miedos, tus dudas, tus deseos, tus anhelos…  

Desesperanza

No eres mas que una ilusión, un espejismo creado por mi fantasía, un ser lleno de luz y amor, que yo misma inventé. He perdido el sentido de las reglas del juego, si es que alguna vez jugamos, ahora me pierdo en cada paso que doy perdiendo el control perdiendo mi sabia intuición. Estoy perdida

Mi cabeza

La cabeza gira y gira como una peonza loca sin rumbo ni destino. Yo le pido que pare le grito, le exigo que pare, pero cuanto más le digo más rápidas son sus vueltas. Ella me mira de reojo riéndose de mi de mi absurdo, de mi impotencia. Calla¡¡ cabecita mia, Que no ves que

Solo Mío

Te abrazaré y besaré hasta que tu aliento sea mio Morderé tu piel y clavaré mis uñas hasta que tu alma sea mia Te enloqueceré y gritarás hasta que  tu placer sea mio Te montaré y, cabalgaré hasta que tu delirio lleve mi nombre… Y entonces, solo entonces Me iré…. (Mei Lan)

“Para Ti”

Una vez conocí a un caballero que con su dulce sonrisa conseguía iluminar mi corazón. Apuesto, galante y gentil me narraba sus historias de viajes al Infinito y balanceos en el mar. Nada empañaba su mirada y su alma me sostenía cuando la tormenta me visitaba. El tiempo se detenía, la realidad se difuminaba, todo

No Comment

Los días se suceden en la monotonía de la supervivencia, la soledad en la compañía, el frío en los días soleados. El marrón y el gris se acumulan en los años dejándonos inertes, muertos, autómatas… Claudicamos en la esperanza de vivir desorbitadamente por la comodidad que nos dan los hábitos, El miedo paraliza nuestros pasos