Los niños si o si, nos sitúan en las cuestiones esenciales de nuestra vida, nos plantean cuestiones que nos hacen reflexionar sobre lo verdadero y lo falso que nos rodea. Sus inquietudes a veces nos siembran dudas ya que muchas veces nos hacen plantearnos temas que en la mayoría de las veces las respuestas las tenemos asentadas y asumidas, pero cuando ellos no las aceptan y siguen cuestionando, en realidad, es un cuestionamiento que nos hacemos a nosotros mismos.
Nuestro hijo, lleva un tiempo, planteándose temas tan cruciales como la vida y la muerte, ¿de donde venimos? ¿a dónde vamos? ¿cómo vienen los niños? ¿qué pasa cuando nos morimos?….
Las respuestas a veces mas acertadas que otras, intentan darle una respuesta que entienda según su edad y al mismo tiempo le dé una visión lo mas “real” posible… No queríamos ir con el cuento de la abeja y la margarita, ni tampoco que existe un cielo y un infierno,…. Además, cuando el siente que la respuesta no es algo “verdadero” y bien reflexionado, cuando percibe que le estás contando un cuento, persiste con sus preguntas hasta que por fin contacta con algo que le convence…
La muerte para él, ha sido de un tiempo atrás un tema que le preocupaba y le obsesionaba…. entendía que de aquí desaparecíamos, que si se moría, se quedaría sin juguetes, sin sus papas, sin las cosas materiales que conocía…. Esta cuestión le entristecía sobremanera porque entonces llegaba a entender que un día las personas que conocía se morirían y desaparecerían de su lado….
Muchos días, de repente, lo observábamos llorando de tristeza, y al preguntarle qué le ocurría nos decía cosas como: ¿qué pasará con los bebes si todas las madres se mueren?, ¿ tú no te morirás nunca, verdad?, ¡¡ yo no quiero ver a la gente pequeñita desde el cielo ¡!…. Estos razonamientos que él hacia nos llevaron a Diego y a mi a plantearnos cómo explicarle la muerte desde el punto que es un proceso natural, que es una etapa mas en el camino, quitarle ese temor que se había instalado en su corazón…
La respuesta vino con la naturaleza. Cogimos una oruga del hinojo, la metimos en un terrario y le pedimos que observara a ese gusanito… pues descubriría una gran sorpresa.
La oruga con el tiempo fue tejiendo su crisálida…. “ ¡¡¡¡ Mira, mira la oruga!!! Ves, la oruga como tal se murió, dejó de existir, porque se ha convertido en una crisálida, ahora ya no es una oruga, pero todavía existe, existe con otra forma, con otras características, pero está, sigue estando, solo que diferente...”
Al cabo de un tiempo, un día se despertó y entonces descubrió la magia de la vida y la muerte, la crisálida había dado paso a una preciosa mariposa, amarilla y azul.
“Es la magia de la vida, en realidad la muerte es solo una transformación…” “Tú, papá, mamá y todos aquellos que conoces un día se transformarán… ya no los verás como los ves ahora pero seguirán estando, se habrán transformado igual que esta linda mariposa que un dia fue un gusanito…”
Sus ojos se iluminaron al igual que su corazón, al comprender que en realidad se trataba de una transformación. Esa idea le encantó y sosegó su alma, aunque bien es cierto, que con su edad, él cree que uno puede escoger en qué se transformará, y se tranquiliza al pensar que cuando él se muera se convertirá en un gran dinosaurio.

Me gusto
hola , que extraño que en este post explicas la muerte con las mismas palabras exactas que yo , que es una trasmutación , como los gusanos cuando hacen el capullo y se convierten en mariposa, lo que muere es el cuerpo de ese gusano pero su alma toma una forma fisica diferente , así es en las personas , la muerte es solo la muerte del vehiculo del alma , cuando el cuerpo muere , el alma ocupa otra forma fisica , tambien se podría explicar como con los caracoles , nuestro cuerpo es como nuestro caparazón , pero el ser , el alma , está dentro y eso es eterno