La cabeza gira y gira
como una peonza loca
sin rumbo ni destino.
Yo le pido que pare
le grito, le exigo que pare,
pero cuanto más le digo
más rápidas son sus vueltas.
Ella me mira de reojo
riéndose de mi
de mi absurdo, de mi impotencia.
Calla¡¡ cabecita mia,
Que no ves que no quiero pensar,
No quiero darle vueltas
a algo que no es, que no puede ser.
Llévate esos pensamientos de mi mente
Llévatelos lejos para que no vuelvan más
y así poder descansar por fin.
(Mei Lan)
Sin comentarios