Archivos de la categoría: Rincón de las letras

Las letras, van creando frases, y las frases universos paralelos en donde poder volar, navegar, sumergirnos en la fantasía, en los sentidos, en los mundos de la imaginación, la irracionalidad…, en fin, espacios, donde por unos instantes sacamos lo mejor o lo peor de nosotros mismos, pero siempre, lo más auténtico.

Palabras

Hay palabras que llenan los espacios pero resultan vacías, rotas, sinsentido…   Hay palabras que no se dicen y nos dicen tanto… . . .  Prefiero las palabras que no me cuentas, las palabras que escondes, las palabras que callas.   Prefiero aquellas que están detrás de tus miedos, tus dudas, tus deseos, tus anhelos…  

Desesperanza

No eres mas que una ilusión, un espejismo creado por mi fantasía, un ser lleno de luz y amor, que yo misma inventé. He perdido el sentido de las reglas del juego, si es que alguna vez jugamos, ahora me pierdo en cada paso que doy perdiendo el control perdiendo mi sabia intuición. Estoy perdida

Ensueños (2)

Ya sé que los sueños son como nubes que al tocarlos desaparecen…   Ya sé que la vida vale la pena vivirla y no soñarla   Ya sé …. ya sé…   sin embargo, sin embargo…   en los sueños podemos recrear todo aquello que deseamos;   no hay bien ni mal,   no hay caminos

Venganza

Generándose en mi cuerpo, llenándome los recovecos de mi ser, saboreando su dulce sabor, imaginando los detalles, posicionando a los actores y sus paisajes, Ella… se crea en mi… ¿Cuántas veces hemos soñado con perpetuarla? ¿Cuántas veces hemos imaginado el instante de la dicha? Si, lo sé, es nefasta, es inmoral, es corrupta…. Pero… ay¡¡¡….

Si soy (video)

Donde estás

La noche entrevé lánguida de sueños en la ventana de la habitación Todo el silencio se puede oír a distancia. Sin embargo, tutelamos las distancias por sus conveniencias y buscamos siempre donde no está. Pero nuestro olor es sincero. Nuestro valor es severo. Y siempre cuando suena el gas de la botella nos sentimos unidos.

Mi cabeza

La cabeza gira y gira como una peonza loca sin rumbo ni destino. Yo le pido que pare le grito, le exigo que pare, pero cuanto más le digo más rápidas son sus vueltas. Ella me mira de reojo riéndose de mi de mi absurdo, de mi impotencia. Calla¡¡ cabecita mia, Que no ves que